12 de diciembre de 2017

Asturias - Valle de Valdediós - Iglesia de Santa María la Real


Territorio cisterciense

He tenido un lapsus y me he saltado la visita a la iglesia de Santa María la Real, situada en el mismo recinto de la iglesia de San Salvador de Valdediós. La iglesia es del siglo XIII y pertenece al monasterio cisterciense; para construir ambos tuvieron que desviar el cauce del río. El monasterio además era propietario de un coto de unos 7 km2, en el que había 50 molinos y granjas. 


En el lado de la cabecera presenta tres ábsides. 


Entramos por la que llaman puerta de los Muertos, ya que por aquí salían los ataúdes de los monjes para ser enterrados en el cementerio; sobre ella que hay una inscripción del siglo XIII. 



La iglesia fue la más grande de Asturias hasta la construcción de la catedral de Oviedo; su interior presenta tres naves y cinco tramos. 



Aunque su decoración en principio parece bastante sencilla, presenta elementos  interesantes, como el altar de la capilla situada a la izquierda del altar principal. 


La silla del abad data del siglo XVI. 


En el altar de piedra, en la parte interna, hay un hueco para colocar la reliquia (creo que es la primera vez que encontramos este detalle, o por lo menos que somos conscientes de su existencia). 


El retablo data de mediados del siglo XVII en sustitución de otro anterior. Está realizado en madera de castaño, y es obra del taller de Manjoya. 


En el retablo, aparte de las típicas imágenes de santos, hay otras figuras que resultan curiosas, como la de este diablo convertido en parte de una rueda con el maligno propósito de que no se fundara el monasterio. 


En otra representación se ve a Bernardo de Claraval, el gran desarrollador de la orden cisterciense; está en la cama, acompañado por San Lorenzo, la Virgen y San Benito de Nursia, fundador de la orden benedictina.


También resulta curiosa esta figura, que se asemeja a las precolombinas. 


En la naves hay un altar con la figura central de la Virgen y el Niño, escoltada en los lados por San Roque y San Sebastián. 


En otro altar destaca la figura de Santiago Matamoros montado en un caballo blanco. 


Y en el último altar creo que se encuentran las figuras de algunos mártires, de los que no recuerdo sus nombres. 


El coro está situado en el piso superior, y su sillería de madera es la segunda más antigua de Asturias. El órgano es de gran consideración en la comunidad. 


En una de las bóvedas destaca la estrella de David. 


Otra de las curiosidades es una columna con ménsula y rostro humano, desafiando a las reglas arquitectónicas del Cister, que prohibía estas representaciones. 


Desde la iglesia accedemos al claustro del monasterio, construido entre los siglos XVI-XVIII, ya que ha sufrido dos incendios y una inundación, por lo que ha sido remodelado en varias ocasiones.



En el claustro, como en la mayoría de ellos, hay tumbas tanto en el suelo como encastradas en las paredes. 



Salimos de la iglesia por la fachada principal -con tres puertas, una por cada nave-, junto a esta puerta se encuentra la de la entrada al monasterio, todavía en activo. 



La portada central está más ornamentada, con piedra policromada, y conserva detalles labrados de los capiteles de las columnas. 





Ahora sí podemos visitar la iglesia de San Juan de Amandi

29 de noviembre de 2017

Asturias - Amandi - Iglesia de San Juan


La belleza de las pequeñas cosas

Desde Valdediós y su conjunto monástico nos dirigimos hacia la cercana localidad de Amandi, donde hacemos una parada junto al puente, ya que nos gusta la visión que nos ofrece. 


Donde nos quedamos impresionados y atrapados es frente a la coqueta y original iglesia de San Juan, construida en el siglo XIII en estilo románico, que con todas las razones ha sido declarada monumento nacional. Durante el siglo XVIII se realizaron modificaciones importantes. 

 
Sin lugar a dudas la estrella a primera vista de la construcción es su pórtico semicircular con techumbre de madera. 



La preciosa puerta de entrada está rodeada por cuatro arquivoltas, con columnas decoradas.



Hoy al menos no se puede visitar, tampoco vemos ninguna nota sobre horario de visitas o de misas, así que con pena nos conformamos con dar un paseo por su exterior, aunque presuponemos un interior coqueto. Por su lado derecho también tiene un pórtico rectangular. 



En este lado derecho destaca la extraña colocación de un reloj de sol. 


Presenta un único ábside con un juego de colores en las piedras que lo forman, así como decoración en sus columnas, canecillos y arcos. 





Junto a la iglesia hay un pequeño cementerio. 



Desde el jardín que rodea la iglesia se tienen buenas y bellas vistas del paisaje a su alrededor, que aporta una sensación de paz maravillosa.

 

27 de noviembre de 2017

Asturias - Valle de Valdediós - Iglesia de San Salvador de Valdediós (El Conventín)


¡Qué iglesia más bonita!

En este viaje estamos rememorando nuestros pasos anteriores por la zona, los gratos recuerdos es lo que tienen, que apetece volver a pasear por ellos, y al tiempo estamos saldando viejas cuentas pendientes de visita. Hoy nos toca comenzar con el conjunto de monasterio e iglesia de Valdediós, situados en el valle de Valdediós, en la parroquia de Puelles del concejo de Villaviciosa.


Lo primero es comprar las entradas, 4€, y luego nos toca esperar a que el grupo que ha entrado termine su visita para comenzar la nuestra en el grupo que poco a poco se va formando con la llegada de nuevos visitantes. El conjunto cuenta con una hospedería, atendida por carmelitas samaritanas. 


La iglesia de San Salvador fue consagrada en el 893, durante el reinado de Alfonso III, y en 1931 fue declarada Monumento Histórico Artístico. Es de estilo prerrománico con bastantes influencias mozárabes; está considerado como uno de los más hermosos monumentos asturianos y es conocido como El Conventín. La orden del Cister llegó en 1200 y respetó la iglesia, por lo que no la derribó para construir otra en su lugar -que parece ser que era su modo de operar-.



Detalles del exterior: el pequeño campanario, una ventana con decoración labrada (a la derecha en la fotografía) y una ventana con columnas (bajo el campanario). 




Damos la vuelta por el exterior, primero por su lateral derecho, donde está la piedra del obispo, una piedra de mármol blanco en la que hay una inscripción visigótica (en la segunda arcada, que la primera da acceso a un pórtico añadido con posterioridad) en la que se cuenta que la iglesia fue bendecida por siete obispos. 



En el ábside de la iglesia destacan  las ventanas, la inferior presenta unas columnas de mármol, posiblemente expoliadas de algún otro lugar. 







El lateral izquierdo no presenta pórtico, es el original, y en él se cerró la puerta de entrada llamada del Evangelio. En el tejado destacan unas bolas de piedra. 


A los lados de la puerta de entrada hay dos columnas desniveladas, una es más alta que la otra, y su decoración desgraciadamente fue dañada al colocar un cierre. 




Se entra a un pequeño vestíbulo, en el que hay una especie de nicho a cada lado, pero no hay lápidas ni tumbas en ellos. 


Una nueva puerta, sobre la que hay un texto grabado en piedra sobre la construcción de la iglesia. 


Su interior tiene tres naves, siendo más ancha la central, y a pesar de su pequeñez, de la falta de decoración, resulta muy coqueta, muy íntima. 


Quedan algunos retazos  de sus pinturas, que tenían influencias mozárabes como su arquitectura, y además sobre ellas se pintaron otras, unos angelotes por ejemplo -que pena no pensar antes de actuar-. 





A cada lado del altar principal hay una pequeña capilla, y en los laterales de las naves, una pequeña sacristía. 



Finalmente accedemos al interior del pórtico añadido. 


Sin lugar a dudas esta iglesia es una preciosa joya del románico (en realidad prerrománico pero esto es demasiado preciso para los profanos arquitectónicos como nosotros) asturiano.