5 de abril de 2017

EEUU - Las Vegas - South Las Vegas Boulevard (The Strip) - París-Las Vegas - Flamingo - Caesars Palace - Harrah's



La Roma Imperial americana

Vamos a continuar nuestra exploración por The Strip, ya que tiene mucho que ver, y siempre mejor de noche que de día, ya que a estas horas todos los gatos son pardos y el cartón piedra no se nota tanto. 


Nos situamos más o menos a la altura del Hotel Mandarin Oriental y caminaremos en dirección norte. Frente a nosotros un Harley Davidson Café, que no tienda, como la que se encontraba junto al mítico cartel de Welcome Las Vegas



El casino del Hotel Planet Hollywood, muy futurista en su fachada; el hotel y el casino ocupa el solar donde antes se situaba el Aladdin Hotel, que fue demolido en 2006. 


A continuación el Paris-Las Vegas, inaugurado en 1999 con la presencia de Catherine Deneuve y Charles Aznavour entre otras personalidades. Realmente resulta simpático con la torre Eiffel y el globo de Julio Verne, además de contar con reproducciones de la Ópera, el Arco del Triunfo y otros lugares significativos de la capital francesa. Las vistas que se tienen de él desde el Hotel Bellagio son bastante buenas, sobre todo desde los restaurantes con terrazas al lago. La torre mide la mitad que la original, y creo que también se puede subir, para tener unas buenas vistas de The Strip. Aunque nuestra intención fue entrar en él, al final por cansancio físico en general y visual en particular, lo dejamos pasar. 






Llegamos hasta el emblemático Flamingo, donde entre otros hoteles se grabó la película original de Ocean’s Eleven, de 1960. El hotel fue inaugurado por Bugsy Siegel en 1946, y un año después fue asesinado. 





En el interior destaca el espacio llamado Flamingo Wildlife Habitat, donde por supuesto hay flamencos, además de tortugas, pájaros y peces. 


Frente al Flamingo, el monumental complejo del Caesars Palace, construido en 1966. 


Nos armamos de valor y entramos en él. En la zona de recepción y por los aledaños no faltan esculturas y fuentes de factura romana, eso sí, decoradas de Navidad. 



Paseamos por el interior del hotel-casino y descubrimos la sala de fiestas Cleopatra’s Barge, instalada en una recreación de un barco egipcio. Pura locura es esto. 



Entramos en la zona comercial, Forum Shops, el esplendor de las tiendas entre columnas, estatuas y demás elementos decorativos, todo un exceso. 



Al ser un espacio cerrado, sin luz exterior, el techo está pintado a modo de trampantojo de cielo, con luces que van cambiando del amanecer al atardecer, ¿también harán un día de lluvia?



La zona de compras no es un pasillo únicamente, es un poco un cruce de pasillos y plazas, donde podemos encontrar algunas tiendas curiosas, como la de objetos de coleccionistas. 





El elemento que más llama la atención, sobre todo porque es la primera vez que lo vemos es una escalera mecánica de caracol, un derroche. 



Frente al Caesars Palace, el Harrah’s, del que se dice que tiene los mejores premios en las máquinas tragaperras, pero de las leyendas, y menos si son de juego, mejor no hacer mucho caso. 



En el interior una pareja de jugadores, de la que mejor no hacer ningún comentario, ella misma lo dice todo.